28 de noviembre de 2008

Cuerpo de acólitos

Dentro del desfile procesional de una cofradía, hay varias secciones que no tenemos claro su función y su origen. En nuestra Semana Santa de Manzanares, hay una de estas formaciones que apenas conocemos por su nula inclusión en nuestros desfiles procesionales.

Me refiero al cuerpo de acólitos. Su lugar exacto de colocación es delante del paso y despues de la presidencia. Está formado
por acólitos con ciriales e incensarios, coordinados por el pertiguero. El número exacto de ciriales depende de la hermandad, pero suele ser usual encontrar 6 ciriales y cuatro incensiaros organizados por el pertiguero.



















D
ebemos saber que los ciriales son candeleros altos llevados por acólitos en funciones y procesiones. Las primeras noticias de su uso, se refieren a la sevillana Cofradía del Santo Entierro que en 1580 ya los llevaba. En 1631 hay también referencias de ellos, en la Cofradía de la Veracruz.
La mision de los ciriales es alumbrar las imágenes, eran muy necesarios cuando no existía alumbrado en las calles.




Los incensarios son pequeños braseros con cadenillas y tapas que sirven, junto a las navetas (recipiente que contiene el incienso), para rodear la procesión de olores agradables. Incensarios y navetas de plata se conservan en muchos templos y muchos son anteriores a los que usaron las cofradías.




El pertiguero tiene por misión vigilar el buen orden de los ciriales e incensarios. Lleva una pértiga. En cofradías sacramentales llevan también pectoral, que son placas que iban colgadas al cuello.



ACOMPAÑAMIENTO
Los cirales procesionan emparejados, acompañados de los incensarios, que pueden ir intercalados o detrás de ellos, también en parejas. Cuidando de todos ellos, va en el centro el pertiguero que ordena los distintos movimientos golpeando con la pértiga en el suelo.